¿Me ayudas a imaginar?

Lo que se imagina cuando se desea tener un hijo supera cualquier expectativa, para bien y para mal. Soy madre desde hace unos años y la experiencia ha sido tan gratificante que incluso me he atrevido a repetir. Y que haya sido positiva no resta para que también existan por el camino dosis de frustración, angustia, cansancio y dudas. Muchas dudas. Son estas últimas las que me han llevado a escribir estas líneas pensando en lo que me hubiera gustado saber a mí en según que situaciones. 

A pesar de que en el día a día no faltan consejos, ya sea de abuelas, de amigas e incluso de gente que sabes que no tiene ni idea de lo que es la maternidad, tener el apoyo de alguien que no te juzga, que te ayuda sin rechistar y sobre todo que te comprende es fundamental cuando un test de embarazo da positivo, cuando la visita al ginecólogo durante la primera ecografía no es el resultado que esperabas o incluso cuando llegas a casa con tu bebé en brazos y estás sola ante el peligro.

Tirar a la basura una prueba de embarazo tras otra con negativos es algo que frustra, y mucho; no soportar el olor de tu salsa favorita por las hormonas revolucionadas entristece; dar el pecho puede doler, por mucho que se empeñen en decirnos que no; no dormir noche tras noche acaba con la paciencia de cualquiera; gritar en un momento de tensión tras intentar durante horas que tu hijo coma es posible; y encerrarse a llorar cuando te sientes mala madre por perder la paciencia es de lo más normal. Pero también es real la felicidad absoluta que se siente con su primer diente, cuando dice “mamá” o “te quiero” por primera vez o cuando te separas orgullosa de él en el colegio en su primer día de clase.

Por eso lo que se imagina cuando deseas quedarte embarazada supera cualquier expectativa que te hayas creado previamente. Tras ser madre los miedos que estaban antes siguen presentes y muchos de los que han desaparecido se han sustituido por otros nuevos. Y cada vez tengo más claro que seguirán creándose, quizás transformándose en dudas, pero siempre estarán ahí. Lo importante es que no te paralicen. Y para eso estas líneas en forma de entradas, para hacer más llevadera la responsabilidad y también la felicidad de ser madre. ¿Me ayudas a imaginar?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: