Las pruebas y visitas médicas durante el primer trimestre del embarazo

Nervios, nervios y más nervios. Si cualquier visita al ginecólogo siempre es incómoda al menos cuando sabes que estás embarazada ese malestar se mezcla con la emoción de conocer cómo estará tu bebé y con la ilusión de verlo en una ecografía. Cuando estás imaginando una familia no te puedes hacer una idea de la emoción que sentirás al ver o al escuchar el latido de tu bebé por primera vez. Es una sensación indescriptible y ser capaz de asumir que una vida está creciendo dentro de ti sin que te tiemblen las rodillas es complicado. Aquí va todo lo que tienes que saber de las pruebas y visitas médicas durante el primer trimestre del embarazo. Entre lo curioso de estos días: el tiempo lo empezarás a contar en semanas.

Lo primero a lo que hay que hacer cuando se sabe que estás embarazada es acudir a un especialista. Nervios e ilusión a partes iguales, algo que se repetirá en todas las consultas a las que acudas. Si nuestro médico de cabecera no nos ha mandado a hacer una analítica para confirmar lo que el test de embarazo nos ha adelantado lo hará el ginecólogo. Se confirma el embarazo y también se descartan que puedas tener VIH, hepatitis…

Lleva bien apuntada la fecha de tu última regla porque es una pregunta que te repetirán prácticamente cada vez que vayas al médico. Por mucho que les aparezca en el ordenador o en los informes que tengan de ti, siempre vuelven a calcularlo, como para cerciorarse. Nunca entendí la misma pregunta en cada visita, pero tampoco cuesta nada y acabará saliendo por tu boca sin apenas pensar después de tanto repetirla.

Dependiendo de la semana en la que asegures estar -algo que estará condicionado por esa fecha del último periodo- te harán una primera ecografía. De mi primer hijo, como me enteré tarde, me la hicieron casi con tres meses de gestación. En mi segundo embarazo el matrón del centro de salud se fió del resultado del test de embarazo e intentó ver al bebé con tanto solo cinco semanas.

Y, de repente, ahí está. Y es tan pequeño, sin una forma clara, que no atinas ni a verlo bien. Conforme pasen las semanas y los meses acabarás interpretando (casi) a la perfección esas ecografías, al menos lo suficiente como para saber por donde está la cabeza y cuales son los pies y las manos. En esta primera ecografía su figura aparece como una mancha sin forma que no sabrás distinguir. Durante tu primera ecografía también te indicarán si tu embarazo es único o múltiple, algo que te mantiene en vilo hasta que lo confirmas. Imaginando una familia pensé mucho, por mis antecedentes familiares, que podría tener un embarazo gemelar. Finalmente no fue así.

Ten en cuenta que es muy probable que a ti no te cuadren las fechas y que el día en el que te vino tu última regla, y por tanto tus semanas de embarazo, no coincidan con los cálculos que tú has hecho si tienes controladas las relaciones sin protección que has mantenido. No te preocupes. Tiene que ver con la ovulación. Por eso la famosa fecha probable de parto que te repetirán hasta la saciedad es tan solo orientativa. De hecho, irá cambiando conforme tu bebé aumente de tamaño porque al medirlo en cada revisión que te hagan se obtendrán unos resultados que siempre serán aproximados.

Te harán todo tipo de preguntas en tu primera visita, desde los antecedentes familiares hasta tu estilo de vida y tus hábitos de alimentación y también querrán conocer si se trata de tu primer embarazo o si has tenido abortos. No dudes en dar toda la información que puedas porque tu historia clínica ayudará a que el control de todo el proceso de gestación vaya sobre ruedas. También te ofrecerán consejos y pautas que debes seguir casi siempre centradas en caminar y en seguir una alimentación adecuada.

Al final todas y cada una de las visitas y exámenes que te hacen son para comprobar que tanto tú como el bebé se encuentran en perfectas condiciones en todo momento. En caso de detectar cualquier anomalía cuanto antes se perciba mejor y más rápida será la actuación de los especialistas. Ellos son los que saben así que guíate por lo que te digan y olvídate de los consejos de madres, abuelas o amigas. Y eso vale para todo el embarazo y también para cuando tu hijo haya nacido. Ningún embarazo es igual, ningún parto se parece a otro y tu bebé será único. Hazle caso a los que saben y están formados para cuidarte a ti y a tu hijo. Y sobre todo sigue tu instinto, que nunca te fallará.

Cada vez que vayas a consulta tendrás la oportunidad de comprobar cómo se desarrolla tu embarazo pero también de ver a tu pequeño en una ecografía. Aprovéchalas todas. Comprobar que tu hijo va creciendo dentro de ti es algo mágico.

Screening

Aunque dependerá de las visitas que te aconsejen seguir o de las veces que puedas permitirte una revisión de más, durante el primer trimestre de embarazo la prueba más importante es en la que se descarta que el bebé tenga algún tipo de alteración cromosómica, una anomalía genética que puede materializarse, entre otras muchas, en Síndrome de Down.

Esta prueba no invasiva -que no supone riesgos para el feto- se denomina Screening, Triple Screening o cribado combinado del primer trimestre, y siempre ha de realizarse entre la semana 11 y 14 de embarazo. Se trata de un estudio de varias variables resultantes de una ecografía del feto en el que se mide el pliegue de su nuca y valores en tu analítica de sangre. Ambos datos se relacionan con la historia clínica de la madre, donde se tiene en cuenta su origen, su edad o su peso.

De esa combinación salen unos datos con los que se emite un porcentaje, que no es otra cosa que la probabilidad de que el bebé nazca con anomalías cromosómicas. Lo que te dirán, y te costará entender si nunca has oído hablar de este tipo de pruebas y sus resultados, es la posibilidad de que tu hijo nazca, con respecto a una de una cantidad concreta de bebés, con algún tipo de anomalía.

No te preocupes si no lo pillas a la primera y sobre todo ten en cuenta que se trata de probabilidades y no de certezas. Importa lo que diga el médico, que sabrá si todo va bien o si el riesgo es alto y es por tanto recomendable que te realicen una amniocentesis. Esta última prueba, que sí conlleva peligros para el feto, solo se aconseja cuando ese riesgo es considerable. Consiste en extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico para analizarlo y valorar los resultados por lo que el bebé sí podría verse afectado.

Como consejo ten en cuenta que salir de la consulta con más dudas de las que entraste es normal. Para tu siguiente visita no dudes en llevar apuntadas todas las preguntas que quieras hacerle al médico y da igual lo larga que sea la lista. Anota todo lo que se te ocurra para que no se te olvide nada, aunque la mayoría te suene a cosas absurdas. Obtendrás respuestas y te sentirás infinitamente más tranquila. Y de nuevo, al llegar a casa, volverán a surgirte una y mil inquietudes. No te preocupes por eso. Es lo normal.

Cuando estás imaginando una familia no te paras a pensar en la cantidad de pruebas a las que tendrás que enfrentarte y casi que es lo mejor porque es agobiarse sin necesidad. Dejarse llevar por las indicaciones de los especialistas que te traten es la mejor opción. Solo hay que preocuparse cuando ellos lo hagan. Te harán saber cómo van las cosas en cada momento y es por eso por lo que hay que fiarse de ellos. Al fin y al cabo son los que saben.

También ten en cuenta que no es lo mismo que te lleven tu embarazo en la sanidad pública que en la sanidad privada. En la primera al menos tendrás tres ecografías, una por cada trimestre, a no ser que tu embarazo sea de alto riesgo (y por tanto tendrás que estar una vez al mes en la consulta). El máximo de tus visitas dependerá, ya en la privada, de lo que puedas permitirte con tu economía o tu seguro médico. Lo importante, confirmar que todo va bien, te hará seguir con rutina todas las pruebas y visitas médicas durante el primer trimestre del embarazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: